Con toda seguridad el confinamiento provocado por la pandemia del Covid-19 ha transformado la visión que buena parte de los empresarios tenían sobre la comercialización de productos y servicios on-line. Definitivamente muchos han podido comprobar un hecho que era de sobra conocido, la sociedad está hiperconectada y es demandante de productos y servicios en Internet de forma rápida y segura.

El comercio electrónico durante las fases más duras de la pandemia ha sido la única solución para muchas empresas. Los que ya disponían de una mínima infraestructura de e-commerce han visto crecer exponencialmente sus ventas, y los que aún no habían invertido en una plataforma de comercio electrónico se han encontrado con tres graves problemas, además del evidente parón en las ventas.

Enumeramos esos tres problemas:

  • Tiempo necesario para la puesta en marcha de un sitio web con comercio electrónico.
  • Necesidad de cambio en los modelos de negocio de determinados sectores empresariales.
  • Formación del personal encargado de la venta on-line de productos o servicios. Departamentos de ventas, logística, marketing, etc.

Es sin duda el segundo de los problemas el más grave, y esto es debido a un aspecto que muchos empresarios pasan por alto. La pandemia con seguridad pasará, pero no los nuevos hábitos de consumo de los clientes. Aquellas empresas que de alguna u otra manera estén ofreciendo debido a la pandemia productos o servicios on-line, tendrán que redefinir y optimizar sus canales de ventas y entre ellos evidentemente el comercio electrónico.

A modo de ejemplo citamos el caso de los restaurantes con alguna estrella Michelin, restaurantes que nunca habían realizado evidentemente entrega a domicilio o “delivery”. Estos negocios se han encontrado entre el cierre o recibir pedidos para entrega a domicilio. Como decimos el Covid-19 pasara pero el hábito del cliente a poder tener alta cocina en casa no. Este tipo de restaurante que durante la pandemia han ofrecido ese servicio se tendrán que reinventar para seguir ofreciendo un modelo mixto, y que ante futuras situaciones iguales o similares a la actual no sean potencialmente vulnerables.

Al igual que en el caso de los restaurantes con estrella Michelin encontramos infinidad de sectores con la misma problemática, como son el de los materiales de construcción, alimentación, textil o la sanidad.

La pandemia no ha hecho sino acelerar el proceso de transformación de los nuevos canales de venta de las empresas.